El hogar medio español destina el 44% de su recibo energético a climatizar su vivienda en invierno

Entre los meses de noviembre y abril, la calefacción supone, el 44% del gasto del recibo energético en el hogar medio español, según un análisis realizado por la comercializadora Aldro Energía. “Un 50% más, aproximadamente de lo que supone refrigerar la vivienda en los meses de más calor” afirma José F. González Payno.

Cada familia española, gasta aproximadamente 500 euros al año en calefacción, una cifra que duplicarse fácilmente en el caso de las viviendas más grandes, -especialmente en los chalets unifamiliares en los que se consume mayoritariamente gasóleo C-, más antiguas o menos eficientes energéticamente. Y también una cifra que podría reducirse en cerca de 100 euros “Modificando algunos malos hábitos de consumo energético y corrigiendo algunas pequeñas costumbres”, afirma González Payno

Con el objetivo de concienciar a los consumidores sobre este asunto, Aldro Energía ha recogidos las “Seis claves para reducir el gasto en calefacción de los hogares, sin perder calor ni confort”. Estas son sus conclusiones:

Con los primeros fríos, a purgar los radiadores:

Al no purgar los radiadores, el agua caliente no circula correctamente por el circuito, lo que nos obligará a subir la temperatura de la calefacción y consumir más energía, con el consiguiente gasto económico.

Un mal aislamiento es el culpable de la pérdida de calor:

Las fugas de calorías a través de puertas exteriores y ventanas es uno de los casos más frecuentes de pérdida de energía. No obstante, es precisamente una de las carencias más sencillas y económicas de solucionar. Desde los burletes o cinta de material aislante, hasta alfombras o zócalos ayudarán a retener el calor interior.

Aprovechar al máximo las horas de sol para calentar la vivienda:

En invierno es importante bajar las persianas durante la noche para proteger la vivienda del frio y aprovechar al máximo las horas de sol dejando entrar los rayos a través del cristal.

Con 10 minutos, la vivienda estará bien ventilada:

Desde luego es importante ventilar las casas tanto en verano como en invierno. Pero, 10 minutos será suficiente para renovar el aire, sin perder el calor interior y sin tener que gastar más en recuperar una temperatura agradable.

No utilizar los radiadores de tendedero:

Al tapar los radiadores o apoyar la ropa mojada sobre ellos, la vivienda sufre una importante pérdida de calor. También es recomendables que, si tenemos una habitación destinada a visitas o con poco uso, o vamos a estar unos días fuera de casa, cerremos los radiadores que no sean necesarios.

Imprescindible un correcto mantenimiento de la caldera:

La caldera es un elemento del que nadie se acuerda mientas funciona. Sin embargo, la falta de mantenimiento provoca fácilmente escapes o averías que suelen salir muy caros.

Estos son los principales motivos por los que gastamos más recursos en energía de lo que necesitamos. “Sin embargo, con unas sencillas costumbres, insiste José González Payno, director general de la comercializadora, y una pequeña observación de la multitud de opciones para ahorrar en luz y gas, sería bastante fácil ajustar este gasto mensual”.

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